jueves, 22 de febrero de 2018

¿Es bueno tener fantasías sexuales?

No hay persona en el mundo que no tenga fantasías sexuales de algún tipo, un amplio abanico de fantasías que abarcan desde aquellas más románticas y empalagosas, propias de un telefilme de sobremesa de un domingo por la tarde,  a aquellas más escabrosas y perturbadoras que una pueda imaginar....

Pero sea cual sea tu fantasías sexual, no hay que preocuparse por ellas, primero porque simplemente son eso... fantasías; segundo, porque estas fantasías simplemente alimentan nuestro deseo erótico; por lo que no hay sexólogo en el mundo que no defienda la libertad de tener todas las fantasías que uno quiera...

El asunto más polémico sobre las fantasías sexuales es si debemos cumplir o no cumplir con dichas fantasías, y en esto, como veremos más adelante, hay diversidad de opiniones.



¿Qué son las fantasías sexuales?

Una definición académica de fantasía sexual sería que son representaciones mentales de temática sexual, creadas de manera voluntaria o involuntaria y que provocan excitación sexual. ¿Qué nos gustaría reslatar de esta definición? Que nos demos cuenta, de una cosa que siempre repetimos, una y otra vez, en nuestra tienda, que:

El órgano más importante para el sexo es nuestro gran y estimulante.... ¡¡CEREBRO!!


El origen de estas fantasías sexuales dependen de diversos factores:

- Nuestro desarrollo personal.
- Nuestras experiencias vividas.
- La cultura donde hemos nacido.
- La información recibida a lo largo de nuestra vida.



Por lo que todos estos factores irán configurando nuestras fantasías sexuales a lo largo de nuestra vida, y hacen que hombres y mujeres tengamos fantasías sexuales muy diferenciadas, posiblemente, por que a los hombres se le ha permitido expresar más libremente estas fantasías que a las mujeres. Por ello, es fundamental señalar que:

Es importante darse permiso para fantasear, libre de prejuicios, miedos, vergüenza, censura o culpa. 


Es decir, no hay fantasías sexuales malas, ni negativas, no vale la pena intentar psicoanalizarlas, ni preguntarnos si algo que nos excita en bueno o malo, son sólo eso... ¡¡fantasías!! Da igual que tengas fantasías de carácter homosexual, o la típica fantasía donde te fuerzan o fantasías de carácter sadomasoquista, ... No le des más vueltas, no te amargues, ni te autocensures, reprimir nuestras fantasías sexuales no es nada aconsejable, ya que pueden derivar, incluso, en algún tipo de trastorno sexual.

Lo único importante de nuestras fantasías sexuales es que cumplan su función de excitarnos.



Ventajas de las fantasías sexuales:

Existen numerosos estudios que nos hablan de los beneficios de tener fantasías sexuales, aunque no nos detendremos mucho en este aspecto, ya que le dedicaremos un post en exclusiva en el futuro, pero entre las ventajas más destacadas podemos citar:

- Aumentan el deseo sexual.
- Mejoran la autoestima y el atractivo personal.
- Contribuyen a aliviar el estrés y la tensión.
- Sirven como ensayo o recuerdo.
- Son creaciones personales, se pueden modelar a nuestro gusto.
- Técnica sencilla, divertida y gratis.
- Cuando más se practica, más beneficios.

No siempre es placentero, ni conveniente, llevar nuestras fantasías sexuales a la realidad.


Una cosa es lo que pasa en nuestra mente, y otra cosa, es la realidad, donde existen celos, desconfianza, miedos, sentimientos de culpa, etc. Por lo que antes de embarcarse en cumplir alguna de nuestra fantasías sexuales es conveniente tantear el terreno, ir poco a poco, hablar ¡¡y mucho! con nuestra pareja, y cumplir la premisa de no hacer nada de lo que no estés completamente seguro.

Diferencias entre las fantasías sexuales de hombres y mujeres:

No hace falta decir que las fantasías sexuales no es sólo cosa de hombres, las mujeres tienen la misma cantidad de fantasías sexuales, seguramente no las expresen tan abiertamente como los hombres o sean algo distintas, ya que diversos estudios parecen indicar algunas peculiaridades en función del género.




Por regla general, la fantasía más recurrente de los hombres es hacer un trío con otro mujer, mientras la fantasía más recurrentes de las mujeres son aquellas relacionadas con la sumisión. Pero comparando las fantasías de hombres y mujeres se pueden extraer interesantes conclusiones:

- En las fantasías de las mujeres,  los besos, las caricias, la sensualidad adquieren mucha importancia, es decir, el cuerpo y las sensaciones son más importantes que el coito. En cambio, las fantasías masculinas están mucho más centradas en el coito.
- Las mujeres tienen más fantasías sexuales donde su pareja está incluída, mientas los hombres fantasean mucho más a menudo con relaciones fuera del matrimonio.
- Si incluímos una tercera persona a las fantasías, las mujeres prefieren fantasear con desconocidos o gente no cercana, y los hombres les gusta más fantasear con amigas o compañeras de trabajo.



Fantasías sexuales femeninas:

Suelen ser fantasías con más historia, mucho más elaboradas y repletas de detalles y pormenores, donde el factor más importantes son las emociones .

Sus fantasías más comunes son:


- Fantasías de sumisión: Ser dominadas sexualmente, ser atadas, azotadas, incluso covertirse en una prostituta o con escenas de violación. Los especialista explican este hecho por la educación sexual mucho más reprimida y restrictiva que recibe una mujer, ya que en estas fantasías de "violación", la mujer debe acceder a todo lo que le pidan, por lo que de forma indirecta puede dar rienda suelta a todas esas fantasías ocultas que no se atreve a expresar por vergüenza o pudor.
- Relaciones con extraños, el sentirse deseadas por un hombre y haga lo imposible por tener sexo con ella.
- Fantasías situacionales: En lugares poco convencionales, en la playa, en un ascensor, en distintas zonas de la casa.
- Fantasías de película romántica.



Fantasías sexuales masculinas:

Por el contrario, las fantasías sexuales masculinas suelen ser más directas y concretas, haciendo especial hincapié en el estímulo visual y los hechos. Es decir, que no se andan con rodeos y buscan en línea recta la finalidad que persiguen.

Sus fantasías más comunes son:

- Fantasías exploratorias: tríos, intercambios de parejas, orgías...
- Fantasías con famosas: actrices y modelos.
- Fantasías de dominación o sadomasoquistas: Sentir que él es quien tiene el poder.
- La influencia del mundo del porno hace que muchos hombres deseen practicar escenas muy comunes en el porno como felaciones, eyaculaciones, etc.
- Ver a nuestra pareja con otro hombre.
- Fantasías de película porno: directas, sin guiones, ...
- A los hombres les encanta fantasear con el mundo de los disfraces, ya que son mucho más visuales.



Tipos de Fantasías Sexuales:

Resulta muy difícil clasificar las múltiples fantasías sexuales de forma categórica, ya que como hemos dicho, cada persona tiene las suyas propias y las puede imaginar en diferentes grados e intensidades: practicar sexo con un desconocido, con personas de tu mismo sexo, orgías, cambio de roles, ponerse en la piel de otra persona,  eyacular sobre el rostro de tu pareja o fantasías mucho más escatológicas, hacerlo en lugares públicos, que te observen mientras lo haces, incluso escenas de violación....

A grandes rasgos los especialistas las clasifican en:

- Fantasías de dominación y sumisión.
- Fantasías exploratorias.
- Fantasías Vouyerista.

- Fantasías Bodange.

- Fantasías de Juegos de Rol


Aunque en nuestro próximo post las analizaremos más detenidamente.




CONCLUSIÓN

Las fantasías sexuales son una experiencia enriquecedora de nuestra vida sexual, que nos ayudan a excitarnos y a desplegar nuestras sensaciones eróticas. Todo está permitido dentro de nuestras fantasías, todo tiene cabido, incluso lo prohibido o lo que ni siquiera existe!!

No sólo podemos disfrutar de la fantasía en sí misma, sino que nos ayudan a mantener la excitación, a desarrollar el deseo y ampliar nuestra erotismo, ya que incluso podemos disfrutar de sus sensaciones sólo con nuestra mente, sin ni siquiera tocarnos.

Las fantasías sexuales forman parte de nuestro Yo erótico.










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